Descripción general de la condición

Hiperparatiroidismo es una afección caracterizada por la sobreproducción de hormona paratiroidea (PTH) por parte de las glándulas paratiroides. Esto puede provocar niveles elevados de calcio en la sangre (hipercalcemia). Hay tres tipos principales de hiperparatiroidismo: primario, secundario y terciario.

  • Hiperparatiroidismo primario: Por lo general, esto es causado por un tumor benigno llamado adenoma paratiroideo en una de las glándulas paratiroides. También puede ser causada por hiperplasia (agrandamiento) de las glándulas paratiroides o, en raras ocasiones, por cáncer de paratiroides. El tratamiento suele ser quirúrgico.
  • Hiperparatiroidismo secundario: Esto ocurre como respuesta a niveles bajos crónicos de calcio, a menudo debido a una enfermedad renal crónica o a una deficiencia de vitamina D. Las glándulas paratiroides se vuelven hiperactivas en un intento por mantener niveles normales de calcio. La cirugía solo se usa en raras ocasiones (como antes o después de un trasplante de riñón).
  • Hiperparatiroidismo terciario: Se trata de una progresión del hiperparatiroidismo secundario en la que las glándulas paratiroides se vuelven hiperactivas de forma autónoma, incluso después de haber tratado la causa subyacente del bajo nivel de calcio. Su tratamiento es similar al del hiperparatiroidismo primario.

Los síntomas del hiperparatiroidismo pueden variar de leves a graves y pueden incluir fatiga, debilidad, depresión, dolor óseo, fracturas, cálculos renales, micción excesiva, dolor abdominal y trastornos cognitivos.

El diagnóstico implica medir los niveles sanguíneos de calcio, PTH y vitamina D. Se pueden realizar estudios de diagnóstico por imágenes, como ecografías, gammagrafías con sestamibi, tomografías computarizadas o resonancias magnéticas, para localizar cualquier tejido paratiroideo anormal.

Opciones de tratamiento

  1. Paratiroidectomía
    • Descripción: La extirpación quirúrgica de la (s) glándula (s) paratiroidea (s) hiperactiva (s) es el tratamiento principal para el hiperparatiroidismo primario. También se puede utilizar para el hiperparatiroidismo secundario y terciario cuando el tratamiento médico es insuficiente.
    • Indicaciones: Hiperparatiroidismo primario confirmado con síntomas o complicaciones, hiperparatiroidismo secundario o terciario con síntomas o complicaciones persistentes a pesar del tratamiento médico.
  2. Ablación por radiofrecuencia (RFA)
    • Descripción: La RFA es una técnica mínimamente invasiva que utiliza el calor generado por la energía de radiofrecuencia para destruir el tejido paratiroideo anormal. Se considera en los casos en que la cirugía no es factible o no se prefiere, pero por lo general no es la primera recomendación. La razón por la que no suele ser la primera recomendación es que, por lo general, la paratiroides se puede extirpar en muy poco tiempo (y solucionar el problema de forma definitiva), normalmente sin anestesia. La RFA no permite ver el nervio que controla la voz y, además, es menos probable que sea definitiva. A pesar de estos inconvenientes, sigue siendo una opción para el paciente adecuado.
    • Indicaciones: Pacientes no aptos para cirugía, adenomas únicos, tratamiento paliativo para el hiperparatiroidismo recurrente.
  3. Paratiroidectomía «sin cicatrices»
    • Descripción: Este procedimiento, también conocido como paratiroidectomía endoscópica o mínimamente invasiva, consiste en extraer las glándulas paratiroides hiperactivas a través de pequeñas incisiones ocultas, lo que reduce las cicatrices visibles.
    • Indicaciones: Pacientes con un solo adenoma paratiroideo o aquellos que están motivados para evitar una incisión cervical.
  4. Paratiroidectomía mínimamente invasiva (MIP)
    • Descripción: Cuando se cree que la causa es una sola glándula paratiroidea, una cirugía dirigida puede limitar el tiempo operatorio y los riesgos quirúrgicos. Esto se puede hacer con o sin cicatriz.
    • Indicaciones: Deseo de limitar los riesgos quirúrgicos

El tratamiento del hiperparatiroidismo requiere un enfoque integral en el que participen endocrinólogos, cirujanos experimentados y radiólogos. El diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado son cruciales para controlar los síntomas, prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida del paciente. La monitorización y el seguimiento regulares son importantes para garantizar unos resultados satisfactorios y detectar cualquier recurrencia. Encontrar un cirujano y un centro con experiencia en los que tus objetivos sean la prioridad garantiza que recibas la mejor atención. Contar con un equipo experimentado como el del Russell Center garantiza que tendrá acceso a la gama más amplia de opciones para su hiperparatiroidismo.