Descripción general de la condición

Nódulo tiroideo tóxico (autónomo), también conocido como nódulo hiperfuncionante o nódulo caliente o nódulo tiroideo de funcionamiento autónomo (AFTN), es un tipo de nódulo tiroideo que produce hormonas tiroideas independientemente de los mecanismos reguladores de la glándula tiroides. Esto conduce al hipertiroidismo, una afección que se caracteriza por niveles elevados de hormonas tiroideas en la sangre. A diferencia de otros nódulos tiroideos, los nódulos tóxicos secretan activamente hormonas tiroideas, lo que provoca síntomas de hipertiroidismo.

Los pacientes con un nódulo tiroideo tóxico pueden experimentar síntomas como pérdida de peso, aumento del apetito, nerviosismo, irritabilidad, intolerancia al calor, aumento de la sudoración, palpitaciones y temblores. También pueden tener un agrandamiento de la glándula tiroides (bocio) y presentar signos de tirotoxicosis, como latidos cardíacos rápidos e hipertensión arterial.

El diagnóstico implica análisis de sangre para medir los niveles de las hormonas tiroideas (T3 y T4) y de la hormona estimulante de la tiroides (TSH), que suelen ser bajos debido a la inhibición de la retroalimentación. Una gammagrafía tiroidea con yodo radiactivo o tecnecio puede identificar el nódulo hiperfuncional, ya que absorberá más sustancia radiactiva que el tejido tiroideo circundante (nódulo caliente). También se pueden usar imágenes por ultrasonido para evaluar las características del nódulo.

Opciones de tratamiento

  1. Ablación por radiofrecuencia (RFA)
    • Descripción: La RFA es un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza el calor generado por la energía de radiofrecuencia para destruir el tejido tiroideo hiperfuncional. Esto puede reducir el tamaño del nódulo y aliviar los síntomas del hipertiroidismo sin necesidad de cirugía. Si bien es popular, esta no suele ser la recomendación de primera línea porque los nódulos reaparecen y se requiere más tratamiento aproximadamente el 50% de las veces.
    • Indicaciones: Nódulos tóxicos sintomáticos, pacientes que buscan opciones de tratamiento no quirúrgicas, nódulos que causan síntomas compresivos. Por lo general, los pacientes con nódulos tóxicos de gran tamaño no son buenos candidatos para la artritis reumatoide, ya que es probable que el nódulo reaparezca.
  2. Lobectomía tiroidea
    • Descripción: Este procedimiento quirúrgico implica la extirpación del lóbulo de la glándula tiroides que contiene el nódulo tóxico. Es una opción de tratamiento definitiva que puede aliviar los síntomas y prevenir la recurrencia. En el Russell Center, esto se puede hacer con o sin cicatriz.
    • Indicaciones: nódulos grandes o sintomáticos, preferencia del paciente por el tratamiento quirúrgico, nódulos con características sospechosas que pueden justificar un examen histopatológico.
  3. Terapia con yodo radiactivo (RAI)
    • Descripción: La terapia RAI implica la administración oral de una pequeña cantidad de yodo radiactivo, que es absorbido selectivamente por el tejido tiroideo hiperfuncional. La radiación destruye las células del nódulo, lo que reduce su actividad y tamaño.
    • Indicaciones: Pacientes con nódulos tóxicos que prefieren un tratamiento no quirúrgico, aquellos que no son aptos para la cirugía, hipertiroidismo recurrente o persistente después de otros tratamientos.
  4. Fármacos antitiroideos
    • Descripción: Se pueden usar medicamentos como el metimazol y el propiltiouracilo para disminuir la cantidad de hormona tiroidea que circula por el cuerpo. Por lo general, esto se utiliza a corto plazo hasta que se seleccione una forma de tratamiento más definitiva.
    • Indicaciones: mal candidato para otro tratamiento, quiere evitar la cirugía o la radiación, pasa a otro tratamiento a corto plazo

El tratamiento de los nódulos tiroideos tóxicos requiere un enfoque multidisciplinario en el que participen endocrinólogos, radiólogos y cirujanos. La elección del tratamiento depende de los síntomas, el tamaño del nódulo y las preferencias del paciente. La monitorización y el seguimiento regulares son esenciales para garantizar unos resultados satisfactorios y controlar cualquier posible recurrencia del hipertiroidismo. Contar con un equipo experimentado como el del Russell Center garantiza que tendrás acceso a la gama más amplia de opciones para tratar tu nódulo tiroideo tóxico.