Descripción general de la condición

Carcinoma tiroideo folicular (FTC) es el segundo tipo más común de cáncer de tiroides y representa alrededor del 10 al 15% de todos los cánceres de tiroides. El FTC se origina en las células foliculares de la glándula tiroides, que son responsables de producir y secretar hormonas tiroideas. Por lo general, el FTC es un poco más agresivo que el carcinoma papilar de tiroides (PTC), pero aun así tiene un pronóstico favorable si se detecta y trata a tiempo.

La FTC generalmente se presenta como un nódulo tiroideo solitario, que puede palparse en el cuello. A diferencia de la PTC, es más probable que se disemine a través del torrente sanguíneo a órganos distantes, en particular los pulmones y los huesos, que a través del sistema linfático. Por esa razón, la extirpación de los ganglios linfáticos no es necesaria en la misma medida. Los síntomas pueden incluir una protuberancia indolora en el cuello, dificultad para tragar (disfagia), dificultad para respirar (disnea), ronquera y, en casos avanzados, síntomas relacionados con la diseminación metastásica, como dolor óseo o problemas respiratorios.

El diagnóstico implica una combinación de evaluación clínica, imágenes por ultrasonido, biopsia por aspiración con aguja fina (FNAB) y examen histopatológico. La encefalopatía traumática coronaria suele distinguirse de los adenomas foliculares benignos por la presencia de una invasión capsular o vascular, que solo puede confirmarse mediante una biopsia quirúrgica y un análisis histopatológico. En otras palabras, las biopsias con aguja fina con frecuencia no permiten diagnosticar completamente estos tumores.

Opciones de tratamiento

  1. Tiroidectomía total
    • Descripción: La tiroidectomía total implica la extirpación completa de la glándula tiroides. Es el tratamiento estándar para el carcinoma folicular tiroideo (FTC) de gran tamaño o invasivo para garantizar la extirpación de todo el tejido potencialmente canceroso y facilitar la terapia posoperatoria con yodo radiactivo si es necesario.
    • Indicaciones: FTC confirmada, tumores más grandes, enfermedad multifocal, presencia de invasión capsular o vascular.
  2. Terapia con yodo radiactivo (RAI)
    • Descripción: La terapia RAI implica la administración oral de yodo radiactivo para destruir cualquier resto de tejido tiroideo o células cancerosas microscópicas después de la cirugía. Este tratamiento es eficaz porque las células tiroideas absorben el yodo de forma natural y puede ser importante en los casos de carcinoma folicular de tiroides que se han diseminado a otras partes del cuerpo.
    • Indicaciones: Terapia adyuvante posoperatoria, FTC metastásica, enfermedad residual, prevención de la recurrencia.
  3. Terapia de supresión de la hormona tiroidea
    • Descripción: Este tratamiento implica la administración de hormona tiroidea para suprimir los niveles de TSH, lo que puede estimular el crecimiento de cualquier célula cancerosa de tiroides restante. A menudo se usa como complemento de otros tratamientos, pero debe usarse con precaución.
    • Indicaciones: Manejo postoperatorio, prevención de la recurrencia, pacientes con enfermedad residual.
  4. Radioterapia de haz externo (EBRT)
    • Descripción: La EBRT consiste en atacar la región tiroidea o los sitios metastásicos con radiación de alta energía para destruir las células cancerosas. Por lo general, se reserva para los casos en que la cirugía y la RAI son insuficientes o no son posibles.
    • Indicaciones: Tumores irresecables, tratamiento paliativo para la enfermedad metastásica, recidiva que no responde a la RAI.
  5. Quimioterapia
    • Descripción: La quimioterapia usa medicamentos para destruir las células cancerosas o retrasar su crecimiento. Rara vez se usa para tratar la FTC, pero se puede considerar en casos de enfermedad metastásica generalizada que no responde a otros tratamientos. En ocasiones, se pueden usar terapias dirigidas si se identifica una mutación específica.
    • Indicaciones: FTC avanzada o refractaria, que forma parte de un enfoque de tratamiento multimodal.

El tratamiento de la FTC requiere un enfoque multidisciplinario en el que participen endocrinólogos, cirujanos, oncólogos y radiólogos. La elección del tratamiento depende de las características del tumor, la extensión de la enfermedad, las preferencias del paciente y la evaluación general del riesgo. La monitorización y el seguimiento periódicos son esenciales para detectar cualquier recurrencia o progresión y para ajustar el plan de tratamiento según sea necesario. Contar con un equipo experimentado como el del Russell Center garantiza que tendrá acceso a la gama más amplia de opciones para el carcinoma tiroideo folicular.