
Descripción general de la condición
La hiperplasia paratiroidea es el agrandamiento de las cuatro glándulas paratiroides, lo que provoca una producción excesiva de hormona paratiroidea (PTH) y provoca hiperparatiroidismo. Esta afección eleva los niveles de calcio en la sangre (hipercalcemia) o provoca un aumento de la hormona parenteral con niveles normales de calcio, lo que provoca síntomas como fatiga, cálculos renales, debilidad muscular, dolor óseo y osteoporosis. A diferencia del adenoma paratiroideo, que suele afectar a una sola glándula, la hiperplasia paratiroidea afecta a todas las glándulas. Puede estar asociada a síndromes genéticos, como la neoplasia endocrina múltiple (NEM), o puede deberse a una enfermedad renal crónica. El diagnóstico se confirma con niveles elevados de PTH, a menudo combinados con niveles altos de calcio. Las imágenes pueden ser menos fructíferas si hay varias glándulas agrandadas, ya que las glándulas paratiroides normales no suelen observarse en la mayoría de las pruebas de diagnóstico por imágenes. Por eso, las técnicas mínimamente invasivas pueden ser menos ventajosas. Paradójicamente, si un paciente tiene varias glándulas paratiroides afectadas, sus laboratorios pueden sugerir un hiperparatiroidismo más leve.
Opciones de tratamiento
Paratiroidectomía mínimamente invasiva (MIP)
Descripción: Esta técnica implica la extirpación de las glándulas paratiroides agrandadas a través de pequeñas incisiones, utilizando técnicas avanzadas de diagnóstico por imágenes y focalizadas. La mip permite una recuperación más rápida y menos cicatrices visibles en comparación con la cirugía tradicional. Es ideal para los casos en los que se ven afectadas una o dos glándulas, pero puede ser menos adecuada para la hiperplasia paratiroidea.
Indicaciones: pacientes que prefieren una opción mínimamente invasiva o cuando las imágenes preoperatorias identifican claramente las glándulas afectadas. Una vez más, es menos probable que este sea el caso si un paciente tiene hiperplasia.
Cirugía paratiroidea
Descripción: La cirugía paratiroidea tradicional para la hiperplasia consiste en extirpar tres o más de las glándulas paratiroides hiperactivas. En los casos de hiperplasia, este es el enfoque de tratamiento más común para normalizar los niveles de calcio y PTH y prevenir las complicaciones de la hipercalcemia. Según el estado del paciente, el enfoque estándar es una paratiroidectomía subtotal (dejando una porción de una glándula). En muy raras ocasiones, se puede considerar una opción de tratamiento la paratiroidectomía total con autotrasplante (reimplantación de parte del tejido paratiroideo) (por lo general, solo para pacientes con hiperparatiroidismo secundario).
Indicaciones: Pacientes con hiperplasia paratiroidea difusa y sin glándula paratiroidea localizada, hiperparatiroidismo sintomático o síntomas como cálculos renales y pérdida ósea.
Paratiroidectomía «sin cicatrices»
Descripción: Se trata de un abordaje endoscópico en el que se extraen las glándulas paratiroides a través de pequeñas incisiones en el interior del labio inferior, sin dejar ninguna cicatriz visible en el cuello. Esta técnica ofrece una ventaja estética a la vez que trata eficazmente el hiperparatiroidismo.
Indicaciones: Pacientes con glándulas paratiroides bien localizadas que están motivados para evitar las cicatrices cervicales y prefieren una opción cosméticamente superior. Si crees que tienes hiperplasia, debes hablar detenidamente con tu cirujano antes de seleccionar esta opción.
Tratamiento de la hiperplasia paratiroidea requiere un equipo multidisciplinario de endocrinólogos, cirujanos y radiólogos. La intervención temprana es clave para prevenir complicaciones graves, como la pérdida ósea grave. Después de la cirugía, la monitorización regular garantiza el éxito a largo plazo y ayuda a detectar cualquier recurrencia. Un equipo experimentado, como el del Russell Center, brinda atención integral y acceso a opciones quirúrgicas avanzadas para tratar la hiperplasia paratiroidea.