
Descripción general de la condición
Microcarcinoma papilar de tiroides (PTMC) es un subtipo del carcinoma papilar de tiroides (PTC) que se caracteriza por un tamaño del tumor de 1 cm o menos (aunque a veces los médicos describen los tumores de menos de 2 cm como incluidos en este grupo). El PTMC es uno de los tipos más comunes de cáncer de tiroides y, por lo general, tiene un pronóstico excelente. Estos cánceres pequeños con frecuencia se detectan de manera incidental durante estudios de diagnóstico por imágenes o cirugías tiroideas realizadas por otros motivos.
Los pacientes con PTMC suelen ser asintomáticos debido al pequeño tamaño del tumor. Sin embargo, si se presentan síntomas, pueden incluir un nódulo palpable en el cuello, ronquera, dificultad para tragar o ganglios linfáticos agrandados. La PTMC suele crecer lentamente y tiene un riesgo bajo de metástasis a distancia, pero se puede diseminar a los ganglios linfáticos regionales.
El diagnóstico implica una combinación de imágenes por ultrasonido, biopsia por aspiración con aguja fina (FNAB) y examen histopatológico. La ecografía ayuda a caracterizar el nódulo, mientras que la FNAB proporciona una confirmación citológica del carcinoma papilar. Se pueden realizar estudios de diagnóstico por imágenes adicionales para evaluar la extensión de la enfermedad.
Opciones de tratamiento
- Vigilancia activa
- Descripción: La vigilancia activa implica la supervisión regular del PTMC con ecografías y evaluaciones clínicas periódicas. Este enfoque es adecuado para pacientes con tumores muy pequeños y sin evidencia de extensión extratiroidea o metástasis en los ganglios linfáticos.
- Indicaciones: Pacientes asintomáticos, tumores muy pequeños (<1 cm), pacientes de bajo riesgo, preferencia del paciente por evitar la cirugía.
- Lobectomía tiroidea
- Descripción: Este procedimiento quirúrgico implica la extirpación del lóbulo de la glándula tiroides que contiene la PTMC. Con frecuencia, se recomienda para tumores pequeños y localizados y puede ser un tratamiento definitivo a la vez que preserva la función tiroidea.
- Indicaciones: PTMC localizado, preferencia del paciente por la cirugía conservadora, pacientes de bajo riesgo.
- Tiroidectomía total
- Descripción: La tiroidectomía total implica la extirpación completa de la glándula tiroides y se considera para pacientes con enfermedad multifocal, tumores más grandes que se acerquen a los 4 cm o aquellos con antecedentes de exposición a la radiación o cáncer de tiroides familiar. Esta decisión es la más definitiva, pero es la que conlleva el mayor riesgo relacionado con el tratamiento y puede ser «demasiado» para muchos pacientes.
- Indicaciones: PTMC multifocal, pacientes de mayor riesgo, preferencia por un tratamiento definitivo, antecedentes de exposición a la radiación o cáncer de tiroides familiar.
- Terapia con yodo radiactivo (RAI)
- Descripción: La terapia RAI implica la administración oral de yodo radiactivo para destruir cualquier resto de tejido tiroideo o células cancerosas microscópicas después de la cirugía. Por lo general, se reserva para los casos de mayor riesgo o cuando hay evidencia de enfermedad residual. Casi nunca se ofrece antes de la cirugía.
- Indicaciones: Terapia adyuvante posoperatoria, pacientes de mayor riesgo, enfermedad residual o recurrente.
- Terapia de supresión de la hormona tiroidea
- Descripción: Este tratamiento implica la administración de hormona tiroidea para suprimir los niveles de TSH, lo que puede estimular el crecimiento de cualquier célula cancerosa de tiroides restante. A menudo se usa como complemento de otros tratamientos y no debe usarse de forma aislada según las pautas de la Asociación Estadounidense de Tiroides.
- Indicaciones: Manejo postoperatorio, prevención de la recurrencia, pacientes con enfermedad residual.
El tratamiento de la PTMC requiere un enfoque multidisciplinario en el que participen endocrinólogos, cirujanos y radiólogos. La elección del tratamiento depende de las características del tumor, las preferencias del paciente y la evaluación general del riesgo. La monitorización y el seguimiento periódicos son esenciales para garantizar la detección temprana de cualquier recidiva o progresión y para ajustar el plan de tratamiento según sea necesario. Contar con un equipo experimentado, como el del Russell Center, garantiza que tendrá acceso a la gama más amplia de opciones para su microcarcinoma papilar de tiroides.