Visión general
La ablación por microondas (MWA) es una técnica mínimamente invasiva que se usa para tratar los nódulos o tumores tiroideos mediante el uso de energía de microondas para generar calor y destruir el tejido anormal. Es particularmente eficaz para los pacientes con nódulos tiroideos benignos que causan síntomas o problemas estéticos. Este procedimiento se realiza con anestesia local y ofrece un tiempo de recuperación rápido. En comparación con la RFA o la ablación con láser, suele ser la más rápida. SIN EMBARGO, debido a esa rapidez, también se ha asociado con un mayor número de lesiones para los especialistas en procedimientos quirúrgicos que realizan una MWA. Por esa razón, en el Russell Center hasta ahora hemos dudado en adoptar esta tecnología, ya que priorizamos los resultados de los pacientes por encima de la velocidad.
Procedimiento
En la ablación por microondas, se inserta una antena delgada en el nódulo tiroideo bajo la guía de una ecografía. La energía de microondas se suministra a través de la antena, lo que calienta el tejido y hace que se descomponga. Por lo general, el procedimiento dura menos de una hora y se realiza de forma ambulatoria, lo que permite a los pacientes regresar a sus hogares el mismo día.
Beneficios y riesgos
Como ocurre con todas las técnicas de ablación térmica, la ablación por microondas de un nódulo tiroideo ofrece varios beneficios, como un abordaje mínimamente invasivo, un tiempo de recuperación reducido y una cicatrización mínima. Es una opción adecuada para los pacientes que desean evitar una cirugía más invasiva. Sin embargo, los posibles riesgos incluyen infecciones, hemorragias y daños no intencionados a los tejidos circundantes. Por lo general, estos riesgos son bajos y su médico los analizará con usted para asegurarse de que esté completamente informado.
Recuperación y seguimiento
La recuperación de la ablación por microondas suele ser rápida, y la mayoría de los pacientes pueden reanudar sus actividades normales en unos pocos días. Las molestias leves en el sitio del tratamiento son frecuentes y se pueden controlar con analgésicos de venta libre. Las citas de seguimiento periódicas son importantes para controlar el nódulo tratado y garantizar el éxito del procedimiento. Es posible que se necesiten tratamientos adicionales si el nódulo no se encoge según lo esperado.