Descripción general de la condición

Nódulos tiroideos quísticos son sacos llenos de líquido dentro de la glándula tiroides. Pueden ser completamente quísticos (llenos de líquido) o parcialmente quísticos con componentes sólidos. Estos nódulos suelen ser benignos, aunque en raras ocasiones pueden albergar neoplasias malignas. Los nódulos tiroideos quísticos pueden variar de tamaño y cambiar con el tiempo, y a veces se vuelven notorios o sintomáticos.

Los pacientes con nódulos tiroideos quísticos pueden estar asintomáticos o presentar síntomas como un bulto palpable en el cuello, dificultad para tragar, ronquera o sensación de llenura en la garganta. El agrandamiento repentino del nódulo puede causar dolor agudo, generalmente debido a una hemorragia dentro del quiste.

El diagnóstico implica una combinación de examen físico, pruebas de la función tiroidea y estudios de diagnóstico por imágenes, como la ecografía, que ayudan a caracterizar el nódulo como quístico o sólido. La biopsia por aspiración con aguja fina (FNAB) se realiza con frecuencia para obtener muestras de líquido o tejido para su análisis citológico, lo que ayuda a descartar una neoplasia maligna. Si el nódulo es completamente quístico, a veces es común que no haya suficientes células en la muestra (el resultado puede ser de tipo Bethesda I o no ser diagnóstico).

Opciones de tratamiento

  1. Ablación con etanol
    1. Descripción: La ablación con etanol se realiza primero extrayendo el líquido del quiste con una aguja y luego rellenándolo con alcohol. Luego, este alcohol puede dejarse en su lugar o extraerse. El propósito del alcohol es provocar tejido cicatricial en la pared del quiste para que no regrese.
      Indicación: Quiste sintomático simple de la tiroides
  1. Ablación por radiofrecuencia (RFA)
  2. Descripción: La RFA es un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza el calor generado por la energía de radiofrecuencia para destruir el tejido de los nódulos. Esta técnica puede reducir eficazmente el tamaño de los nódulos quísticos y aliviar los síntomas sin necesidad de una cirugía abierta. Por lo general, se usa DESPUÉS de una prueba de ablación con etanol, pero a veces se puede usar al mismo tiempo.
    • Indicaciones: Nódulos quísticos benignos sintomáticos, pacientes que buscan opciones de tratamiento no quirúrgicas.
  3. Lobectomía tiroidea
    • Descripción: Este procedimiento quirúrgico implica la extirpación de un lóbulo de la glándula tiroides. Se puede recomendar si el nódulo quístico es grande, sintomático o tiene características sospechosas que justifiquen un examen más detenido.
    • Indicaciones: Nódulos quísticos grandes o sintomáticos, citología indeterminada o sospechosa, preferencia del paciente por el tratamiento definitivo.

El tratamiento de los nódulos tiroideos quísticos requiere un enfoque multidisciplinario en el que participen endocrinólogos, radiólogos y cirujanos para garantizar un diagnóstico preciso y una planificación del tratamiento adecuada. La elección del tratamiento depende del tamaño del nódulo, de los síntomas y de las preferencias del paciente. Contar con un equipo experimentado, como el del Russell Center, garantiza que tendrás acceso a la gama más amplia de opciones para tratar tu nódulo tiroideo quístico.