Visión general
La ablación por radiofrecuencia (RFA) de un ganglio linfático es una técnica mínimamente invasiva que se usa para tratar los ganglios linfáticos metastásicos del cuello, especialmente los afectados por el cáncer de tiroides. Este procedimiento utiliza energía de radiofrecuencia para calentar y destruir el tejido canceroso, lo que ofrece un enfoque específico para tratar la enfermedad metastásica. En los Estados Unidos, las directrices no recomiendan este tratamiento como tratamiento de primera línea para los pacientes con cáncer de tiroides metastásico, sino que debe usarse como tratamiento paliativo o en pacientes que corren un riesgo alto de someterse a otra cirugía. La razón principal de esta lógica es que hay una tasa de recurrencia muy alta después de tratar un ganglio linfático metastásico con artritis reumatoide.
El láser y el microondas también se pueden usar, pero tienen riesgos algo diferentes. En el Russell Center, por el momento no utilizamos estas modalidades para tratar los ganglios linfáticos, por lo que estaremos encantados de explicarle las razones si así lo desea.
Procedimiento
Durante la RFA, se inserta un electrodo de aguja fina en el ganglio linfático metastásico bajo la guía de una ecografía. La energía de radiofrecuencia se suministra a través del electrodo, lo que genera calor que destruye el tejido canceroso. Por lo general, el procedimiento se realiza con anestesia local y de forma ambulatoria, lo que permite a los pacientes regresar a sus hogares el mismo día.
Beneficios y riesgos
La RFA ofrece varios beneficios, como un enfoque mínimamente invasivo, un menor tiempo de recuperación y la capacidad de atacar ganglios linfáticos específicos sin afectar el tejido sano circundante. Es una opción eficaz para los pacientes con ganglios linfáticos metastásicos recurrentes o persistentes. Los posibles riesgos incluyen infecciones, hemorragias y daños no intencionados a las estructuras circundantes. El médico analizará estos riesgos con usted en detalle antes del procedimiento.
Recuperación y seguimiento
La recuperación de la artritis reumatoide suele ser rápida, y la mayoría de los pacientes reanudan sus actividades normales en unos pocos días. Algunas molestias leves en el lugar del tratamiento son normales y se pueden controlar con analgésicos de venta libre. Las citas de seguimiento periódicas son cruciales para controlar los ganglios linfáticos tratados y garantizar el éxito del procedimiento. Es posible que se necesiten tratamientos adicionales si se detectan nuevos ganglios metastásicos.